TRASTORNO DE PÁNICO: qué es y cómo se combate

Quien ha tenido un ataque de pánico ha muerto 100 veces y no una sola vez. Séneca

¿QUÉ ES UN ATAQUE DE PÁNICO O CRISIS DE ANSIEDAD?

Imagina que estás sólo/a en medio de mucha gente: de repente, como si se tratase de la emboscada de un acérrimo enemigo, sientes que tu mente se escapa. El corazón enloquecido patalea como un caballo a galope. La garganta, llena de aire como un río desbordado, se ahoga. La cabeza, como al borde de un precipicio, se tambalea de vértigo. El miedo se extiende, quieres escapar pero no se puede huir de uno mismo, de las propias sensaciones. El miedo te envuelve, te estrangula; intentas controlarlo, pero es él quien te controla. Sientes como si enloquecieras y murieras al mismo tiempo. De repente, una mano amiga te toca el hombro: “Hola cariño, discúlpame por el retraso”. Como nubes atravesadas por el sol, el pánico se desvanece, pero aún el sudor gélido en la piel te recuerda que no se trataba sólo de una pesadilla…

Si te sientes identificado/a con este relato, es probable que hayas sufrido un ataque de pánico o crisis de ansiedad, o bien, que hayas estado cerca. Es la expresión extrema del miedo: el latido del corazón aumenta, la respiración y la tensión muscular también, aparece confusión mental y miedo a morir o perder el control. Estas sensaciones son muy intensas y después de pasar por un episodio como este, lógicamente nadie quiere volver a pasar por ello. Por ese motivo, pones en marcha una serie de soluciones para que esto no vuelva a ocurrir.

¿CÓMO SE CONVIERTE EN TRASTORNO?

Lo que ocurre es que son precisamente estas soluciones que, lejos de eliminar el miedo, lo hace aumentar hasta el punto de acabar construyendo un verdadero e invalidante TRASTORNO de PÁNICO.

El miedo, a pesar de no estar muy bien valorado, es una emoción fundamental para la adaptación de los animales y de los seres humanos en su ambiente. 

“No existe el valor en la naturaleza. En la naturaleza existe el miedo. Por eso es más fácil tener miedo que tener valor; el miedo viene por sí mismo, no es preciso ir a buscarlo”. V.G.Rossi

Un miedo natural útil es el que incrementa nuestra capacidad para manejar la realidad a partir de una serie de cambios fisiológicos (aumento del latido, respiración, etc.) que nos prepara para hacer frente a los diferentes peligros y obstáculos con los que nos encontramos. El problema viene cuando estos cambios psicofisiológicos son los que nos asustan, entonces intentaremos por todos los medios rechazarlos o combatirlos y el miedo se conviertirá en pánico. Tendremos MIEDO AL MIEDO.

Vamos a ver más detenidamente cuáles son las principales “SOLUCIONES” que, aplicándolas de forma reiterada en el tiempo, lejos de reducir, empeoran y amplifican el miedo hasta convertirlo en PÁNICO:

Intento de controlar las propias reacciones fisiológicas: El control que hace perder el control

El control voluntario y mental de funciones orgánicas espontáneas las altera, con lo cual, se consigue precisamente lo que se quiere evitar: más miedo. La mente no puede controlar su propio funcionamiento mientras está funcionando, los ojos no pueden verse mientras están mirando.

Evitación de situaciones: Miedo evitado, miedo incrementado

Es decir, evitar las situaciones en las que se pudiera dar el pánico. Esto es una trampa mortal, ya que cada evitación confirma la peligrosidad de la situación y prepara la siguiente evitación. Es una estrategia muy peligrosa, porque funciona, se siente alivio, pero sólo al momento, después va construyendo evitación tras evitación, un trastorno que se vuelve cada vez más inhabilitador y limitador. El pánico va en aumento y la persona desconfía cada vez más en sus propios recursos.

Llevo conmigo las heridas de las batallas que he evitado” Pessoa

Solicitud de ayuda y protección

Esta estrategia funciona como la anterior, tiene el mismo efecto inicial de confort pero después conduce al agravamiento del miedo y de sus efectos limitadores y sintomáticos, puesto que el hecho de necesitar a alguien al lado, confirma al sujeto su incapacidad para afrontar las situaciones y manejar las propias reacciones.

De esta forma, estos intentos de solución funcionan como reductores del miedo en el momento crítico o como prevención para evitar que surja el pánico, pero éste es sólo un efecto inmediato; luego, este guión llevará al progresivo empeoramiento de la sintomatología hasta construir un verdadero trastorno.

A menudo el miedo a un mal nos lleva a un mal peor

¿CÓMO SE VENCE LA BATALLA CONTRA EL PÁNICO?

Un hombre está de puntillas en una pequeña habitación oscura y vacía, los brazos estirados hacia arriba, las manos aferradas a las barras de la pequeña ventana, única fuente de luz de la habitación. Si se aferra con firmeza e inclina hacia atrás la cabeza, puede ver un pequeño rayo de sol entre las barras superiores. No quiere correr el riesgo de perderlo de vista. Y así sigue tendiéndose hacia el rayo de sol, firmemente aferrado a las barras. Está tan empeñado en el esfuerzo de no perder de vista ese resplandor de luz vital que no se le ocurre soltarse y explorar el resto de la celda. Así nunca descubrirá que la puerta del otro extremo de la celda está abierta y que él es libre. Siempre habría podido salir a la luz del día, con sólo haberse soltado.”

Este relato de Hubert Benoit, plasma muy bien lo que ocurre en estos casos. El miedo como patología es un monstruo inventado por nosotros que luego nos espanta y persigue. Como construcción nuestra, el miedo patológico puede ser desestructurado y superado por nosotros.

Esto no quiere decir que sea una batalla fácil, cuando se está inmovilizado por el miedo, desbloquear este círculo vicioso es difícil y normalmente se necesita ayuda especializada para hacerle frente.

La Terapia Breve Estratégica cuenta con un porcentaje de éxito de hasta el 95% en este tipo de casos. A través de una serie de herramientas y estrategias específicas y adaptadas a cada caso, se puede llevar a la persona a romper este círculo vicioso, poder gestionar el miedo y deshacerse sin recaídas de este invalidante trastorno.

<<El miedo mirado a la cara se transforma en valor, el miedo evitado se convierte en pánico>>